Translate

viernes, 8 de junio de 2018

EL MUNDO ES SUYO O EL HUMOR COMO AUTORRETRATO DE UNA SOCIEDAD




Se tiende a pensar que lo dramático, lo solemne, lo cargado de severidad y profundidad proporciona mayor capacidad para reflejar una sociedad, un momento histórico, una mentalidad colectiva que lo humorístico, lo ligero o lo aparentemente intrascendente. Sin duda, se trata de un gran error. La idiosincrasia de un grupo humano se refleja igual de bien o, a veces, mucho mejor en aquello por lo que ríe que por aquello por lo que llora o sufre. De hecho, los motivos del padecimiento humano apenas varían de un extremo a otro del mundo. Sin embargo, al chiste que funciona en un lugar determinado puede costarle mantener su condición a más allá de mil kilómetros de distancia (a veces, incluso menos). Todos compartimos el dolor (y hasta cabría pensar que una experiencia amarga vivida junto a otros sirve para reforzar vínculos y afectos). Sin embargo, puede no existir mayor sensación de soledad o extrañamiento que no reír cuando los demás lo hacen.

jueves, 7 de junio de 2018

ENTREVISTA A FERNANDO MERINERO. RADIOGRAFÍA DE UN GUERRILLERO DEL CINE (y II): LAS 1001 NOVIAS




Si ayer revisábamos toda la filmografía de Fernando Merinero, hoy es el turno de hablar largo y tendido de la que, sin duda alguna, es, hasta el momento, su opus magnum, la trilogía Las 1001 novias, estrenada en 2017 y formada por Capturar, Alumbrar Cortar, tres títulos que, aunque relacionadas por su trama y su temática, no dejan de tener, cada una de ellas, su propia personalidad. Las tres películas tienen como base argumental el deseo del director de reencontrarse con la protagonista de Los hijos del viento, su primer largometraje: Magaly Santana. Ello sirve de catalizador para que asistamos a una cascada de situaciones (en las que unos tonos dramáticos y humorísticos muy peculiares se combinan, a veces sin solución de continuidad) que nos llevan a reflexionar sobre los mecanismos del cine y la narración, sobre las relaciones humanas y sobre el amor y sobre la posibilidad de reinventarnos y descubrir nuevos modos de encuentro e interacción. Mientras que Capturar es la película más metacinematográfica de las tres, en la medida en que es donde se apuesta más por desvelar y jugar con los mecanismos convencionales de la ficción, y Alumbrar es la que se dedica en mayor medida a explorar los sentimientos y evolución personal del propio director (protagonista, a su vez, de la trilogía), Cortar es donde asistimos al reencuentro entre Fernando Merinero y su primera actriz protagonista y donde, como en una sinfonía perfectamente orquestada, llegan a su culminación simultánea todos los leit-motiv que se han ido sucediendo a lo largo del metraje anterior. Aprovechando que la trilogía (o “trilorgía”, como ahora se llama en la nueva edición) ha salido en DVD, lo que va a servir para que pueda tener mayor difusión de la que tuvo en el momento de su estreno, profundizamos con Fernando Merinero en los ejes fundamentales en torno a los que giran este importante tríptico de películas.

miércoles, 6 de junio de 2018

ENTREVISTA A FERNANDO MERINERO. RADIOGRAFÍA DE UN GUERRILLERO DEL CINE (I): REVISIÓN DE SU FILMOGRAFÍA



Fernando Merinero, en Cortar, se contempla a sí mismo cómo era más de veinte años antes durante el rodaje de Los hijos del viento. En esta primera parte de la entrevista, también nosotros le preguntamos por ese pasado, por toda su obra hasta la trilogía de Las 1001 novias


En España, se da la insólita circunstancia de que hay una larga lista de nombres de directores que, contra viento y marea, en medio de un ambiente hostil de incomprensión y perplejidad, logran hacer un cine absolutamente personal y sacar adelante proyectos que parecen, en principio, inviables, imposibles, descabellados o cualquier adjetivo que se le parezca. Calificamos de “insólita” tal circunstancia porque, en un entorno tan poco propicio para películas que no circulen por vías convencionales, cabría esperar que no proliferaran este tipo de directores. Sin embargo, sucede todo lo contrario. Hay una larga tradición de cine audaz y arriesgado que empieza con Luis Buñuel y que sigue, en heterogénea amalgama de enfoques y estilos, con nombres como Armand Guerra, Lorenzo Llobet Gracia, José Val del Omar, Javier Aguirre (y su “anticine”), Pere Portabella, Jacinto Esteva, Joaquim Jordá, Juan Estelrich, padre, y Juan Estelrich, hijo, Víctor Erice, Basilio Martín Patino, José Antonio Salgot, Paulino Viota, Gonzalo García-Pelayo, Iván Zulueta, José Luis Lozano, Carlos Pérez Merinero, Manuel Huerga, Agustí Villaronga, José Luis Guerín, Norberto Ramos del Val, Juan Pinzás, Albert Serra, Isaki Lacuesta, Gabriel Velázquez, Pablo Maqueda, Carlos Vermut, María Cañas, Eloy Enciso, Mauro Herce, Ana Asensio, Miguel Llansó… Seguro que nos quedamos algún nombre en el tintero y eso demuestra que, pese a todo, existen directores de raza que, luchando contra un mar de adversidades, acaban haciendo películas acordes a sus principios y a sus ideas.

martes, 5 de junio de 2018

ENTREVISTA A LUCIO ROMERO. UNA PASIÓN SIN FINAL (y III)



Fotografía de Lorenzo Hernandez


La última pregunta de la entrevista a Lucio Romero gira en torno a un tema que le duele, que le afecta y que suscita todas sus preocupaciones. Gira en torno a la gran pasión de su vida: su colección de 4.000 carteles cinematográficos, una colección creada a lo largo de años de esfuerzo y tenacidad. Como hemos visto a lo largo del extenso encuentro que tuvimos con él, Lucio es un hombre que ha salido adelante gracias a su empeño y capacidad de lucha, logrando conseguir el éxito cuando todo le parecía adverso. Del mismo modo, ha logrado construir un patrimonio de memoria cinéfila único y admirable, un conjunto irrepetible de carteles cinematográficos de todas las épocas, tanto españoles como extranjeros, que, si lograsen llegar a tener un lugar permanente para su exposición, no cabe duda de que atraerían la atención de miles de visitantes interesados por el mundo del cine y por todo lo que le rodea.

lunes, 4 de junio de 2018

ENTREVISTA A LUCIO ROMERO. UNA PASIÓN SIN FINAL (II)


Fotografía de Lorenzo Hernandez


ENTREVISTA A LUCIO ROMERO: UNA PASIÓN SIN FINAL (II)

Hoy, continuamos con la entrevista a Lucio Romero. Empezamos a finales de los 60 y llegamos hasta el siglo XXI. Vamos a tener ocasión de conocer anécdotas divertidas, entrañables pero, al mismo tiempo, de descubrir maniobras torticeras que la envidia puede provocar. Creo que Lucio Romero, a la vez que nos habla de su vida, nos hace un recorrido poco transitado por un mundo donde cabe lo excelso, lo grandioso, lo emotivo pero, también, lo reprochable y censurable. En definitiva, una vida apasionante que a mí, como autor del artículo, ya me ha apasionado, me ha enganchado y me he quedado con ganas de saber más de ella. Pero no crean que hoy acaba el repaso a la vida de Lucio Romero. En la tercera entrega, todavía queda una cuestión cuyo desenlace todavía desconocemos...



Lucio Romero nos sigue contando detalles de su larga carrera como actor (Fotografía: Lorenzo Hernandez)


sábado, 2 de junio de 2018

ENTREVISTA A LUCIO ROMERO: UNA PASIÓN SIN FINAL (I)



(El tratamiento visual de este artículo se ha realizado con la inestimable colaboración del fotógrafo Lorenzo Hernandez, autor de las fotos de la composición que encabeza la entrada.)

Lo que hoy es el mundo del cine, del teatro, de la interpretación en general es deudor de un duro pasado relativamente reciente, de todo un bagaje de hombres y mujeres que, en condiciones poco propicias, luchando contra un ambiente hostil frente al mundo de la creación y del arte, recorriendo kilómetros y kilómetros de carreteras serpenteantes y asfaltos resquebrajados, bajo lluvias de tormenta y soles abrasadores, han logrado desarrollar su profesión y ser piezas esenciales para poder llevar hasta los espectadores de los puntos más remotos de nuestra geografía obras de teatro, películas, historias que nos han emocionado y que nos han hecho reír, historias que nos han ayudado a entender el mundo y la realidad, historias que han abierto nuestras mentes y nos han hecho ver que había otros lugares más allá del horizonte, historias, en definitiva, que nos han hecho soñar y olvidarnos, durante un par de horas, de los sinsabores que nos dolían y de las tristezas que nos arañaban.



El actor Lucio Romero llega al lugar donde hemos concertado la entrevista (Fotografía: Lorenzo Hernandez.)

viernes, 1 de junio de 2018

LA OTRA CARA DEL FESTIVAL DE MÁLAGA. EL FESTIVAL Y LOS SIETE PECADOS CAPITALES: 7.- LA LUJURIA



Imagen de Ana de día de Andrea Jaurrieta


Y, para acabar esta serie, llegamos a la lujuria. Desde el punto de vista religioso, junto al asesinato, la idolatría y la blasfemia, posiblemente el pecado por antonomasia. O, simplemente, EL PECADO, así, en mayúsculas, porque toda religión que se precie lo primero que hace es regular y disponer sobre el tema sexual (a fin de cuentas, para los asesinatos, ya está la legislación penal). 

Pablo VI, a pesar del carácter aperturista que se le presuponía, en la encíclica Humanae vitae (1968) fue tajante e impermeable a cualquier matiz o excepcionalidad: "«El matrimonio y el amor conyugal están ordenados por su propia naturaleza a la procreación y educación de la prole. Los hijos son, sin duda, el don más excelente del matrimonio y contribuyen sobremanera al bien de los propios padres». (...) Esta doctrina, muchas veces expuesta por el Magisterio, está fundada sobre la inseparable conexión que Dios ha querido y que el hombre no puede romper por propia iniciativa, entre los dos significados del acto conyugal: el significado unitivo y el significado procreador. Efectivamente, el acto conyugal, por su íntima estructura, mientras une profundamente a los esposos, los hace aptos para la generación de nuevas vidas, según las leyes inscritas en el ser mismo del hombre y de la mujer". Es decir: el acto sexual sólo es legítimo si está orientado a la procreación.

En estos tiempos seculares, la visión de la sexualidad no está dirigida según este estricto punto de vista y vivimos unos tiempos relativamente liberales, pero, a pesar de ello, la cuestión continúa siendo problemática y, aunque la consideración del carácter pecaminoso de la misma ha sufrido un sustancial repliegue, no por ello dejamos de ver en el tema un campo de minas dispuestas a estallar al más mínimo roce.