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viernes, 15 de noviembre de 2013

LA CABAÑA EN EL BOSQUE y EL JUEGO DE ENDER



LA CABAÑA EN EL BOSQUE (o enciclopedia portátil del género de terror)

TÍTULO: La cabaña en el bosque. TÍTULO ORIGINAL: The Cabin in the WoodsAÑO: 2012. NACIONALIDAD: Estados Unidos. DIRECCIÓN: Drew Goddard. GUIÓN: Joss Whedon y Drew Goddard. MÚSICA ORIGINAL: David Julyan. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Kristen Connolly, Chris Hemsworth, Anna Hutchison, Fran Kranz, Jesse Williams, Richard Jenkins, Bradley Whitford, Brian White, Amy Acker, Tim de Zarn, Tom Lenk, Sigourney Weaver. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.goodfilms.es/catalogo/la-cabana-en-el-bosque/ y http://www.discoverthecabininthewoods.com/.

La cabaña en el bosque es una película que ha nacido de la colaboración de Drew Goddard, director del film (que, con anterioridad, había sido productor y guionista en las series Alias y Perdidos y guionista en la serie Buffy, cazavampiros y en los largometrajes Monstruoso -2008- y Guerra Mundial Z -2013, http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2013/08/guerra-mundial-z-o-que-aseaditos-son.html -) y Joss Whedon, coguionista de la cinta junto al anterior (y que ha sido director en las series Buffy, cazavampiros, Angel, The Office, Glee y Agentes de SHIELD y de los largometrajes Los vengadores -2012, http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2012/06/los-vengadores-o-la-union-hace-la.html - y Mucho ruido y pocas nueces -2012-). Aunque, en algunos de los títulos mencionados, podemos encontrar antecedentes lejanos de lo que han hecho en la película que hoy reseñamos, La cabaña en el bosque constituye una sorpresa mayúscula que, por desgracia, va a provocar que cualquier película de terror que veamos a partir de ahora va a resultarnos, inevitablemente, aburrida.







Para que puedan hacerse una idea de cómo es esta película pero de modo que no lleguemos a revelar las sorpresas que la misma contiene, podemos decir que La cabaña en el bosque es como si una de las productoras de cine de terror de los años 80 (cualquiera de las que realizó Viernes 13 -1980- de Sean S. Cunningham, Aquella casa al lado del cementerio -1981- de Lucio Fulci, El día de los muertos -1985- de George A. Romero, House -1986- de Steve Miner, El terror llama a su puerta -1987- de Fred Dekker o Terroríficamente muertos -1988- de Sam Raimi) le hubieran podido encargar un guión a H. P. Lovecraft y George Orwell, conjuntamente, y, una vez escrito, le hubieran encomendado la dirección a Guillermo del Toro, concediéndole holgura en el presupuesto, aunque sin llegar a las altas cifras de los grandes blockbusters de temporada (el coste final ha estado en torno a los 30 millones de euros; el de Los vengadores fue de 220 millones de euros, el de El caballero oscuro: La leyenda renace, de 250). Con eso, se tendrán que conformar porque, si cuento algo más, les reventaría el film (y hay mucho que reventar).

La cabaña en el bosque es uno de los artilugios narrativos más originales de los últimos tiempos porque, aparte de su explosiva mezcla de tópicos del género, se une una variedad de interpretaciones posibles que se van apuntando con sutil inteligencia (desde la apelación de uno de los personajes, casi al principio de la película, a que llega un punto en que es necesario que la sociedad se desmorone al hecho –mitad ironía, mitad convicción seria- de que Estados Unidos, visto como el último reducto posible de salvación, tampoco son capaces de cumplir con su misión). En definitiva, un título a revisar una y otra vez y a estudiar en profundidad para detectar con todos los guiños y homenajes que se suceden a lo largo de la trama.

En relación a esto último, no se extrañen de que, en un momento dado, aparezca una referencia a Madrid. Los lectores habituales de este blog ya tienen que conocer el motivo: http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2011/02/los-ojos-de-julia-o-de-terror-tambien.html.



Nota (de 1 a 10): 8,5.

Lo que más me gustó: Su habilísimo crescendo narrativo, que lleva a un impresionante tramo final.

Lo que menos me gustó: Que no sea tomada en serio.


* * *



EL JUEGO DE ENDER (o, quizás, Johan Huizinga tenía razón *)

TÍTULO: El juego de Ender. TÍTULO ORIGINAL: Ender’s GameAÑO: 2013. NACIONALIDAD: Estados Unidos. DIRECCIÓN Y GUIÓN: Gavin Hood, adaptando la novela homónima de Orson Scott Card. MÚSICA ORIGINAL: Steve Jablonsky. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Asa Butterfield, Harrison Ford, Hailee Steinfeld, Abigail Breslin, Ben Kingsley, Viola Davis, Aramis Khight, Suraj Partha, Moises Arias, Khylin Rambo, Jimmy ‘Jax’ Pinchak, Nonso Anozie, Connor Carroll, Stevie Ray Dallimore, Andrea Powell. PÁGINA WEB OFICIAL: http://es.eonefilms.com/films/el-juego-de-ender y http://endersgamemovie.tumblr.com/.

Era extraño que, hasta ahora, no se hubiera adaptado al cine la famosa novela de ciencia-ficción de Orson Scott Card, uno de los grandes clásicos del género de las últimas tres décadas (http://es.wikipedia.org/wiki/El_juego_de_Ender). La posible explicación radica en que, por un lado, los adeptos a la saga a la que la obra dio lugar podían ser especialmente críticos si la película se apartaba demasiado del esquema fundamental de la trama o si no llegaba a satisfacer las expectativas creadas y, por otro, que el sorprendente giro que se produce cerca del desenlace podía conducir tanto al entusiasmo de los espectadores como a cierta frialdad de los mismos, con el riesgo que ello conlleva en un mercado como el cinematográfico en el que la recaudación y las opiniones generadas en el primer fin de semana en cartel suelen marcar el destino económico de un proyecto. Al final, se han atrevido a realizar la adaptación, encargando la dirección a Gavin Hood, cineasta sudafricano autor de la celebrada Tsotsi (2005) y de la despreciada X-Men Orígenes: Lobezno (2009) y que, con el film que hoy comentamos, se ha redimido de su anterior fracaso.

Al igual que la novela, la película narra cómo la humanidad ha tenido que hacer frente a la invasión de una raza de alienígenas (llamados “los insectores”) y se prepara para una nueva batalla contra la misma con el fin de acabar, definitivamente, con la amenaza que supone. Ante ello, el joven Ender Wiggin es elegido por la Fuerza Militar Internacional, en virtud de las cualidades potenciales demostradas, para recibir una formación intensiva de cara a liderar las tropas constituidas. La trama se centrará, fundamentalmente, en dicho período de formación, en el que, aparte de su progreso como futuro comandante del ejército, seremos testigos de la (conflictiva) evolución psicológica del protagonista, de las difíciles rivalidades con muchos de sus compañeros, de las contradicciones morales a las que se verá sometido él y la organización a la que pertenece y, todo ello, para acabar mostrando un claro paralelismo de la situación narrada con muchas de las circunstancias actuales.












Lo sorprendente de esta adaptación es que, sabiendo mantener la espectacularidad, se le da un espacio privilegiado a lo intimista e introspectivo, de forma que acaba siendo la historia de un proceso acelerado (excesivamente acelerado) de paso de la juventud a la madurez y que hace pensar, a lo largo de buena parte de su metraje, que es como si todo el Napoleon (1927) de Abel Gance se hubiera construido y desarrollado exclusivamente a partir de su famosa secuencia inicial de la batalla de las bolas de nieve:






Todo ella lleva a un gran (y sorprendente) desenlace que era especialmente arriesgado. Igual puede encantar que puede no agradar demasiado. En mi opinión, es espléndido porque, sin restar un ápice a la acción, supone inyectar una dosis de originalidad que siempre es de agradecer en este tipo de producciones y enriquece y, a la vez, refuerza el abanico de las lecturas que se le pueden dar al film.

Con dos grandes interpretaciones de Asa Butterfield y Harrison Ford, la claridad narrativa y visual con que está narrada la película ayuda a que la misma sea un ejemplo de agilidad y transparencia que la hace apta para todo tipo de públicos. Ello, no obstante, no es obstáculo para que, simultáneamente, sea una reflexión más bien amarga (aunque, de algún modo, optimista) sobre los mecanismos que llevan a convertir en legítima la utilización de la violencia y a conseguir la aceptación social de la misma. Por su éxito en unir su condición de blockbuster con la de película que no teme ni a la profundidad temática ni al atrevimiento en su guión, podemos decir que El juego de Ender es, sin duda, una de las grandes sorpresas de la temporada.



Nota (de 1 a 10): 8,5.

Lo que más me gustó: La extraordinaria audacia de su desenlace. Su claridad narrativa y visual.

Lo que menos me gustó: La caracterización algo burda del personaje del hermano de Ender.


* Johan Huizinga (1872-1945) fue un filósofo e historiador holandés que, en su obra Homo ludens (1938), afirmó que el juego era una función tan esencial en el ser humano como la reflexión o el trabajo.











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