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viernes, 26 de abril de 2013

16º FESTIVAL DE MÁLAGA CINE ESPAÑOL - 2013 // JORNADA 7


Hoy, en el Festival de Málaga, Sola contigo de Alberto Lecchi y una película anónima: La mula (explicaremos por qué). Concluye el relato de ciencia-ficción.



SOLA CONTIGO (o cuando el drama se disfraza de thriller)

TÍTULO: Sola contigo. TÍTULO ORIGINAL: Sola contigoAÑO: 2013. NACIONALIDAD: España-Argentina. DIRECCIÓN: Alberto Lecchi. GUIÓN: Alberto Lecchi, Leandro Siciliano y Leila González. MÚSICA ORIGINAL: Carles Pedragosa. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Ariadna Gil, Leonardo Sbaraglia, Sabrina Garciarena, Gonzalo Valenzuela, Antonio Birabent, Attilio Pozobón, Raúl Calandra, Hugo Astar. PÁGINA WEB OFICIAL: http://solacontigo.com/.



Alberto Lecchi es uno de los directores argentinos de mayor prestigio, que cuenta en su haber con títulos tan interesantes como Secretos compartidos (1998), Operación Fangio (1999), Apariencias (2000), Déjala correr (2001), El juego de Arcibel (2003), Una estrella y dos cafés (2006) o El frasco (2008). En esta ocasión, está al frente de una coproducción hispano-argentina protagonizada por Ariadna Gil y Leonardo Sbaraglia. Debo decir que la crítica no ha salido nada convencida después de ver el film. A mí, sin embargo, sí que me ha gustado y me parece una dignísima película que encierra bastante hondura y que se beneficia de unas estupendas interpretaciones de todo su reparto. Quizás, el principal obstáculo que puede impedir el disfrute de la película es verla como un thriller a secas. Evidentemente, es un thriller y cumple con las convenciones básicas del género. Pero, como no es inusual que ocurra en el cine negro, la trama de misterio que constituye la parte central de la historia esconde una amarga reflexión moral sobre la mentira, el sentido de la culpa y la incapacidad que a veces tenemos para escapar de las circunstancias a las que la vida nos ha llevado. Desde ese punto de vista, Sola contigo es una película brillante y estimable.

 








Al principio de la película, nos enteraremos de que Ariadna Gil es la directora de personal de una empresa con serios problemas en su vida privada y que hay alguien que quiere asesinarla. Sólo a medida que transcurra el metraje del film, iremos descubriendo cuáles son las circunstancias que la han llevado al borde del abismo en que parece hallarse. Toda la película, como he dicho con anterioridad, tiene una vertiente moral evidente que suele ser subrayada con la aparición frecuente de elementos iconográficos religiosos y desarrolla un dilema curioso y paradójico: y es que la fe o, como mínimo, la creencia en unos principios éticos elementales puede generar tal sentido de culpa que es imposible escapar de la desolación en que podemos hallarnos atrapados, que es la situación en la que, exactamente, la protagonista se encuentra. Constituye un gran mérito de Ariadna Gil que haya sido capaz de interpretar a un personaje que se halla inmerso en una trama de misterio alejándose lo justo de las pautas que podría tener una heroína de thriller convencional para elaborar una caracterización mucho más rica y compleja que constituye la viga maestra sobre la que se asienta todo el film.

Rodada con la suficiente habilidad para mostrar con gran sutileza, y utilizando el exacto número de planos (ni uno más ni uno menos), las piezas de la intriga en el sorprendente desenlace final de la trama, la frialdad que se puede achacar al conjunto está justificada por su carácter de disección objetiva e impasible de la psicología humana cuando se halla ante un (aparente) callejón sin salida.


Nota (de 1 a 10): 7.

Lo que más me gustó: La solidez del guión. La interpretación de Ariadna Gil.

Lo que menos me gustó: En algunos momentos, no se oyen con claridad los diálogos.






LA MULA (o siempre existe la ilusión y siempre se acaba rompiendo)

TÍTULO: La mula. TÍTULO ORIGINAL: La mulaAÑO: 2013. NACIONALIDAD: España- Reino Unido-Irlanda. DIRECCIÓN: Anónimo. GUIÓN: Juan Eslava Galán, adaptando su novela homónima, y Anónimo. MÚSICA ORIGINAL: Óscar Navarro. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Mario Casas, María Valverde, Daniel Grao, Luis Callejo, Antonio Gil, Secun de la Rosa, Jorge Suquet, Jesús Carroza, Pepa Rus, Eduardo Velasco, Ignacio Mateos, Maite Sandoval, Tony Zenet, Kino Alcántara, Selu Nieto, Juan Alberto de Burgos, Alfonso Begara, Chiqui Maya, Paco Roma, Alfonso Delgado, Daniel Moreno, Tavi García, Bernardo Rivera, Mingo Ruano, Fede Ruiz. PÁGINA WEB OFICIAL:  http://www.facebook.com/pages/LA-MULA-la-pel%C3%ADcula/98961811363.



El principal problema que puede tener esta película es el conjunto de avatares que han rodeado su producción y que han llevado a que quien ejerciera labores de dirección (Michael Radford, director, entre otras, de 1984 -1984, Pasiones en Kenia -1987-, El cartero (y Pablo Neruda) -1994-, El mercader de Venecia -2004- o Un plan brillante -2007-) haya renunciado a la autoría de la cinta, de forma que la misma ha sido presentada como anónima. Es difícil que todo ello no haya tenido algún tipo de repercusión en el resultado final y, de hecho, la copia que hemos visto ha tenido algún fallo llamativo en el montaje y algunos cambios del tono de la fotografía que, posiblemente, cuando la cinta se estrene en salas serán corregidos. Adaptación de una novela del escritor Juan Eslava Galán (http://www.juaneslavagalan.com/), se desarrolla durante la Guerra Civil y está protagonizada por dos actores jóvenes muy populares: Mario Casas y María Valverde.
  











Merece destacarse en esta película la magnífica interpretación de Mario Casas, que hace una caracterización absolutamente creíble de su personaje. En cambio, el personaje de María Valverde no pasa de ser una caricatura y no resulta convincente en casi ningún momento (paradójicamente, resultan más brillantes las cartas que le escribe a Mario como forma de caracterizar al personaje). A su vez, la historia de amor entre ellos es insulsa y no produce ningún tipo de emoción. Su desenlace, además, resulta forzado y artificial.

 
Sí podemos ver una eficaz reconstrucción del ambiente bélico y el plantel de secundarios luce a buen nivel. En resumen, se deja ver con agrado y poco más.


Nota (de 1 a 10): 5.

Lo que más me gustó: La interpretación de Mario Casas.

Lo que menos me gustó: La mala calidad de la copia que se ha proyectado en el Festival.




* * *

LOS INTRUSOS (y VII)

Se podía pensar que Harry tenía miedo ante la situación en la que se hallaba. Pero, en realidad, no era así. Él siempre supo que llegaría el momento en que se vería rodeado por un grupo de clones y que ese sería el punto final de su vida. Era su trabajo y ese desenlace estaba acorde con los riesgos que el mismo conllevaba. Lo que no se esperaba era el tono sereno y tranquilo con el que Roger Howard hablaba.

- No nos esperábamos que un héroe como tú viniera a intentar acabar con nosotros. Pensábamos que vendría alguno de los mediocres agentes que ahora forman el Grupo Operativo. Que estés aquí, nos permite enfocar el asunto desde otro punto de vista.

- Acabad pronto con esto – dijo Harry-. No merece la pena perder el tiempo…

- Te equivocas. Sí merece la pena. Por lo que sé, eres un tipo honesto, que cree en lo que hace. Por lo tanto, estoy convencido de que no tienes constancia de la verdad. Puedes sospecharla o intuirla. Pero no la has tenido en ningún caso, delante de tus ojos. Hoy, vas a tenerla.

- ¿Qué pretendéis?¿Engañarme?

- No. Pretendo que te unas a nosotros…

Harry se quedó de piedra.

- Debéis de haberos vuelto locos… ¿Cómo pensáis que un humano se va a unir a vosotros?

Roger Howard se rió.

- Vayamos por partes. ¿A ti no te extraña nada de lo que ves a tu alrededor?

- No sé de qué me debería extrañar – respondió Harry.

- ¿Cuándo fue la última vez que se produjo un cambio en el Ente Ejecutivo Mundial?¿Desde cuándo gobiernan las mismas personas?



- Estamos en un momento de crisis - dijo Harry-. Se está procediendo al desarrollo de una entidad que englobe a todos los planetas colonizados. Es normal que se tenga que proceder a suspender con carácter excepcional las normas que rigen la elección de nuestros gobernantes. 

- ¿Qué opiniones discordantes oyes, Harry? - continuó Roger Howard-. ¿Quiénes son los opositores?¿Qué alternativas existen?¿Cuántos medios de comunicación hay que defiendan posturas diversas?

Harry Ford parecía estar desconcertado. No sabía qué contestar al clon.

- Harry, en el fondo de tu mente, conoces la verdad. Te niegas a admitirla pero es un hecho evidente. Vivimos oprimidos, aplastados por un poder absoluto que vigila nuestros movimientos y dirige nuestras conductas.

- Sois un peligro evidente - dijo Harry-. ¿Así es cómo vais a imponer ahora vuestra maldad?¿Introduciendo en nuestras mentes esos disparates para dividirnos?

- Harry, nosotros no queremos dividir. Queremos unir a todos para derribar a este régimen opresor. Fue este régimen quien nos dividió para imponerse.

- ¿De qué estás hablando?

- Desde el año 2208, el proceso de clonación masivo dejó de tener lugar. No era económicamente rentable. Los seres clonados pasaron a formar parte del resto de humanos sin que hubiera ninguna diferencia ni pudiera distinguírseles. En un momento dado, dejaron de nacer nuevos clones. Pero su existencia fue la excusa que utilizó el Ente Ejecutivo Mundial para imponer su poder. Había que colonizar muchos planetas nuevos, querían tener mano de obra barata y, sobre todo, debían aplastar a los que estaban en contra de sus políticas. Lo que hicieron fue inventarse unos seres humanos de segunda categoría. Existían unos individuos malvados, los clones, los intrusos, que había que expulsar del planeta. Sólo bastaba con cambiar la información del chip y que la misma dijera que el individuo era un clon. Ya no había forma de demostrar lo contrario. La familia de Yaba ya lleva muchas generaciones ayudando al Ente Ejecutivo Mundial y, por eso, sabe toda la verdad. Le dejan hacer a cambio de su silencio.

Harry Ford permanecía callado. En su interior, Roger Howard estaba diciendo lo que él había sospechado en su interior desde siempre.

- Mira, Harry... No sé si eres consciente. Pero has colaborado a la hora de matar a millones de seres humanos inocentes. Has colaborado en enviar a otros tantos millones a los confines más lejanos del Universo. Seres humanos cuya única culpa fue emitir una opinión crítica en un medio de comunicación, publicar un libro con un mensaje que no coincidía con el que quería imponer el Ente Ejecutivo Mundial, decir ante sus amigos que no estaban de acuerdo con la política que se estaba siguiendo, no demostrar suficiente adhesión a nuestros líderes, demostrar frialdad frente a los "éxitos" conseguidos... Tú, Harry Ford, eres un vulgar genocida...

Harry Ford empezó a llorar. Sabía que lo que le estaban diciendo era verdad. Nunca lo había querido admitir pero esos eran los hechos.

- ¿Sabes lo que sucede? Que, de nuevo, ha surgido una oposición y nos hemos empezado a organizar en serio. El Ente va a iniciar una nueva cacería y la excusa va a ser tu muerte... Eres un héroe y la noticia de que unos clones te han asesinado va a generar tal conmoción que la pesadilla va a volver a empezar. Todo esto que han hecho contigo es una mera trampa. Sabían que ibas a ir a Yaba y que Yaba te iba a enviar aquí. Nosotros no somos clones. Nosotros somos seres humanos normales y corrientes... Cada vez que alguno de nosotros caiga, cambiarán la información del chip y nos harán pasar por clones. Harry, tus amigos te han traicionado...

Harry Ford clavó su mirada en la de Roger Howard. Vacío, frustrado, sentía que toda su vida había sido un fracaso y una pura mentira.

- Harry, te ofrezco una salida. Únete a nosotros. Eres un buen luchador. Necesitamos gente como tú para conseguir el éxito de nuestra causa. Si tú te pasas a nuestro bando, ello será un duro golpe para los opresores. Ahora mismo, vamos a salir por la puerta trasera de la nave. No queremos matarte. Si quieres unirte a nosotros, no tienes más que seguirnos. Espero que así lo hagas.

Roger Howard y los suyos recogieron todos sus efectos y, poco a poco, se dispusieron a abandonar la nave industrial hacia no se sabe qué destino. Harry estaba de rodillas en el suelo, hundido por el remordimiento y con su mente hueca por la impresión. Poco a poco, fue atando cabos. Palabras enigmáticas de sus jefes, órdenes sin sentido, temor constante a la opinión pública... Y supo que sólo podía hacer una cosa para poder tener alguna posibilidad de redención. Se levantó y siguió a aquellos hombres que eran, ni más ni menos, que iguales a él.

FIN









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