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jueves, 25 de abril de 2013

16º FESTIVAL DE MÁLAGA CINE ESPAÑOL - 2013 // TERRITORIO LATINOAMERICANO (y 2)



Hoy, en nuestra segunda entrega de la sección Territorio Latinoamericano del Festival de Cine de Málaga, comentaremos un trepidante thriller político, Colosio: el asesinato e incluimos una entrevista con su director.



COLOSIO: EL ASESINATO (o viaje a las cloacas del poder)

TÍTULO: Colosio: El asesinato. TÍTULO ORIGINAL: Colosio: El asesinatoAÑO: 2012. NACIONALIDAD: México. DIRECCIÓN: Carlos Bolado. GUIÓN: Hugo Rodríguez, Carlos Bolado y Miguel Necoechea, adaptando el libro La culebra de Carlos Puig. MÚSICA ORIGINAL: Pascual Reyes. INTÉRPRETES PRINCIPALES: José María Yazpik, Daniel Giménez Cacho, Kate del Castillo, Odiseo Bichir, Tenoch Huerta, Harold Torres, Dagoberto Gama, Emilio Echevarría, Enoc Leaño, Luis Ernesto Franco, Ximena González-Rubio, Karina Gidi, Marco Pérez, Gustavo Sánchez Parra, José Sefami. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.colosioelasesinato.com.mx/.



El 23 de marzo de 1994, Luis Donaldo Colosio, candidato del PRI mexicano a la Presidencia de la República, fue asesinado en la ciudad de Tijuana, estado de Baja California. Las investigaciones realizadas por la Procuradoría General de la República determinaron que había habido un único tirador, identificado como Mario Aburto Martínez, quien habría actuado en solitario sin que hubiera un instigador intelectual del magnicidio. Colosio: El asesinato es una magnífica película, dirigida por Carlos Bolado, que pone en cuestión la tesis oficial y que abre inquietantes interrogantes sobre un posible complot para asesinar al candidato. La película se presenta como “una ficción basada en hechos reales” y, desde el punto de vista del género cinematográfico, es un thriller político de alto voltaje, dirigido con pulso firme y decidido que, con toda justicia, ha tenido un gran éxito en México, donde ha alcanzado la cifra de 1.200.000 espectadores. Y digo con toda justicia porque se trata de un film que engancha desde el primer momento y que constituye una aguda y ácida reflexión sobre los mecanismos del poder y la indefensión del individuo frente a la todopoderosa maquinaria del Estado y de los intereses ocultos que se cobijan a su sombra.










Carlos Bolado, con anterioridad, había realizado los films Bajo California: El límite del tiempo (1998), Crónica de un desayuno (2000), Sólo Dios sabe (2006) y Nochebuena (2008) y el documental Promesas (2001), se sale de los cauces por los que ha transcurrido su carrera y realiza un film intenso y adrenalítico donde se percibe claramente su experiencia como montador en varios títulos (el más destacado Como agua para chocolate -1992- de Alfonso Arau) ya que la edición del film es en Colosio: El asesinato un instrumento fundamental para sumergir al espectador en un torrente vertiginoso pero, a la vez, cristalino que es capaz de diseccionar con precisión de escalpelo de cirujano los recovecos de un caso sobre el que existen más dudas que certezas.

Testimonio de una época fundamental de la Historia de México (incorporación al Tratado de Libre Comercio firmado con Estados Unidos y Canadá, el levantamiento zapatista en Chiapas, el asesinato antes descrito, el asesinato posterior del Secretario General del PRI, José Francisco Ruiz Massieu –que aquí también aparece y del que no desvelaremos su relación con el anterior-, la crisis económica del período 1994-1995…), Colosio: El asesinato puede ser vista, además, como un emocionante thriller de suspense, de modo que amplios grupos de espectadores pueden encontrar en la película un producto atractivo e interesante. Esperemos que tanto esta película como la que comentamos el pasado martes (El sueño de Lú) encuentren distribución en España y disfruten de una buena promoción. Sería una verdadera lástima que el público de nuestro país se perdiera las dos joyas que, desde México, han recalado en el Festival de Málaga.

Nota (de 1 a 10): 8.

Lo que más me gustó: Su ritmo trepidante. Su valentía al iluminar zonas oscuras de una investigación cerrada en falso.

Lo que menos me gustó: Puede perjudicarle cierto parecido de su estructura con la de JFK (1991) de Oliver Stone.





El autor de este blog junto al director mexicano Carlos Bolado




ENTREVISTA A CARLOS BOLADO

Justo unos minutos después de concluir la proyección del film Colosio: El asesinato en la Sección Territorio Latinoamericano del Festival de Málaga, nos ofreció, muy amablemente, esta entrevista.

PREGUNTA (P): Estamos con Carlos Bolado, director de la película Colosio: El asesinato que acabamos de ver. Tenemos la adrenalina por las nubes después de ver un thriller político tan emocionante. A partir de ahora, cuando hablemos de este género, aparte de los nombres de Costa Gavras, Francesco Rosi u Oliver Stone, también vamos a tener que añadir el nombre de este director mexicano porque nos ha impresionado con su obra. Bienvenido a España.

RESPUESTA (R): Muchas gracias.

P: Quisiera que expusiera a los lectores del blog la temática del film y los puntos fuertes que va a encontrar en él si deciden ir a verlo.

R: Bueno, es un thriller político que hicimos pensado que funcionara, como digo yo, para el chino y el chileno, es decir, pensando en los extremos. Es decir, que toda la gente pueda ver la película y la vivan como una película y la disfruten como una película sin que tengan que tener una referencia histórica sobre el tema porque una película siempre debe poder contar, debe atraerte, debe hacerte sentir algo en un término universal. Y, luego, el cine en el que yo creo, el cine en capas, con distintas capas, permite que la gente que conozca hasta el final y que conozca la Historia de México llegará hasta la última de ellas. De todas formas, las referencias son muy puntuales y claras. Si tú conoces la Historia de México, verás que no hay ningún cabo suelto. Pero también la puedes no conocer. Puedes ser un espectador de cine que quiere ver una película que le diga algo, que le cuestione, que le atrape, que lo haga pensar, que lo entretenga y que le hable de la condición humana. Yo creo que para que no entremos en un cine muy frívolo, anodino, que se te olvide al día siguiente qué viste, para que veas una película y tengas esa sensación de que te haga comentarla en la cena, que te haga platicar, eso es lo que yo quería hacer. La película habla del asesinato de un candidato presidencial en los noventa al Gobierno de México. En esa época, como llevaba más de setenta años gobernando el mismo partido, la gente que era elegida por el Presidente se convertía en el nuevo Presidente. Por eso, Vargas Llosa lo llamó la dictadura perfecta: cambian la cara pero sigue el mismo partido y el mismo sistema. Lo que sucedió con ese candidato es que hubo un crimen de Estado. El mismo gobierno decidió que no les convenía porque se deslindó antes de tiempo de quien lo había ungido y eso le costó la vida. Y la película empieza a platicar de eso. Ahora, como decimos en México, ¿para qué vas a ver una película si ya sabes que lo matan? Pero es que la historia empieza, precisamente, con la investigación de ese asesinato. En este sentido, yo pensaba que, aparte del cine de Francesco Rosi, siempre tuve claro Ciudadano Kane de Welles. La idea de cómo vas, como con una cebolla, quitando las capas y  descubriendo lo que hay detrás. A veces, detrás de la persona pero, a veces, detrás del móvil del crimen y de los porqués. 

P: Viendo la película y, sobre todo, en la escena en la que aparece el veterano actor Emilio Echeverría, en un papel corto, a mí me ha recordado un capítulo de La muerte de Artemio Cruz de Carlos Fuentes que se desarrolla en el momento en que se produce la muerte del presidente electo Alvaro Obregón y tiene lugar la transición hacia el ascenso de Plutarco Elías Calles. En ese pasaje de la novela, es como si se establecieran unas reglas tácitas que son las reglas del juego. Me gustaría preguntarte si este paralelismo que he visto es cierto y si, en un momento dado, esas reglas del juego entran en crisis porque la persona que debía apartarse del poder no se aparta y ahí el sistema del PRI entra en una crisis que le lleva a perder años después las elecciones.

R: Bueno, en términos concretos hubo un hombre que estuvo en la presidencia que pensó en reelegirse, que pensó en cambiar la Constitución, que fue el presidente Salinas de Gortari, pero un intento similar ya le había costado la vida a otro candidato presidencial, a Alvaro Obregón. Yo hago la referencia a Obregón (en un momento dado de la película, alguien lee un periódico de esa época) porque habla de eso. Fue un candidato que, cuando acaba de ser elegido, es asesinado. Ahí hay una similitud: un asesinato dentro del Estado, del  Estado mismo, protegido por el Estado, de forma que nunca quedó aclarada la muerte del todo. Supuestamente, fue una conspiración católica pero yo creo que está mucho más allá y creo que había mucha gente interesada en que él saliera del gobierno porque él se quería enquistar en el poder y, quizás, entre Calles y los demás lo sacaron. Pero el hecho de que, dentro del Estado, mataran a una de sus gentes preferidas, una gente del mismo partido, una lucha interna, fratricida era lo que yo quería incluir. Yo tenía todas estas referencias y que, muchas veces, está en el inconsciente. Tú, de repente, me la recuerdas y dices: “Claro. Si yo lo he leído”. Te la señalan y ves que es verdad que viste tal película o leíste tal libro. Y terminas atando cabos. La creación, de repente, es todas esas influencias… Yo tenía presente el cine de Francesco Rosi pero también existen todas esas referencias... En relación al personaje de Emilio Echevarría, yo quería que esta persona fuera el poder, que tiene cierta añoranza, que ha sido apartado a un lado, que tiene cierto resentimiento, que dice: “Yo sé quiénes son. A mí no me engañan…”

P: Claro, es que hay ciertos personajes (en la vida real) que quieren hablar de lo que se cuece en las cocinas del poder…

R: Exacto. Pero también hay una referencia muy clara a Gutiérrez Barrios. Para la gente que no conoce la Historia de México, hubo un Secretario de Gobernación que se llamaba Fernando Gutiérrez Barrios que fue el creador del Estado Mayor Presidencial (que es el cuerpo que cuida al Presidente), que fue el que, gracias a él, existe la Revolución Cubana y Fidel Castro porque fue el que los tenía que arrestar y fue a decirle a Fidel: “Se tienen que ir. Tengo orden de arrestarlos y los voy a meter en la cárcel y se va a acabar su sueño. Váyanse a Granma”. Y se fueron. Tuvo una enorme relación con Salinas. Tuvo una enorme relación con Fidel Castro. Es un personaje que, para mí, es enormemente paradójico, enigmático… Empezó con Alemán, que fue el primer presidente civil de México, estuvo hasta con Salinas y que, cuando matan a Colosio, dice que él quiere ser candidato, que él quiere ser el presidente. Y, entonces, lo hacen a un lado. Pero estuvo más de cuarenta años en el poder, desde los 40 hasta los 90: Director Federal de Seguridad Pública, se encargó de la seguridad nacional, Subsecretario de Gobernación, Gobernador de Veracruz… Es ese personaje. Pero también es un personaje, como muchos otros, alejado del poder, que se siente envejecer, que lo empiezan a hacer a un lado, y, de repente, dice: “Yo os formé. Yo los conozco. Yo sé los secretos. Yo sé quiénes son ustedes”. Y esto es algo que también es muy universal. Es donde uno juega con lo particular y lo universal: el cine en capas, nuevamente…



P: 1.200.000 espectadores en México. Una cifra impresionante. ¿Ha suscitado la película un debate en el país sobre el asesinato y sobre si sería necesario revisar el caso y abrir nuevamente la investigación?¿O ha quedado en un impacto cinematográfico y punto?

R: Cinematográfico y político… Los comentarios pasaron de las reseñas de cine a los programas políticos, a las entrevistas que dejaron de ser entrevistas directamente a revistas de cine y a programas de espectáculos y pasaron a ser entrevistas con programas como los de Carmen Aristegui y de otros periodistas famosos y, de repente, yo tenía entrevistas donde yo me decía: “Pero si este es un programa de política. Tengo que ir allí a hablar de política”. De repente, empezamos a tener este tipo de llamadas… La investigación sobre el asesinato de Colosio está considerada cerrada pero no concluida, digamos… O sea, está abierta a que si aparecen más pruebas, se reabre el caso. Por el momento, con lo que se tuvo de pruebas, no se puede acusar a nadie y ahí se quedó. Si aparecen pruebas, se abrirá el caso. Y hay una fiscalía que lo cerró en el 2000. Yo creo que debería reabrirse el caso pero es muy difícil porque faltan pruebas, faltan testigos y no hay manera de acusar a nadie. Una de las cosas que me criticaban mucho es que me decían que por qué no decía la verdad, que por qué no señalaba a nadie…

P: Efectivamente, hay un número de teléfono importante en la película que no llegamos a saber de quién es, por ejemplo…

R: Exacto. Yo filmé la escena y el número de teléfono sonaba ahí mismo. Era un dolly (movimiento de cámara) muy bonito que, como decía Antonioni, “mis mejores tomas se han quedado colgadas”. Empieza a sonar un teléfono, la cámara empieza a buscar el teléfono, lo encuentra y la cámara regresa donde están los actores y el personaje interpretado por Daniel Giménez Cacho dice: “Bueno, no soy el único que utiliza esa extensión”. Pero decidí dejarlo como está en la película, entre otras cosas porque decíamos que para una acusación a una persona concreta teníamos que tener unas pruebas y no las teníamos. Porque si yo pongo el nombre, después me acusan por difamación. Si yo digo: “Este señor, que sí existe en la vida real, es culpable”, me van a decir: “¿Por qué me acusa usted de esto?”, con toda razón… Y ahí es donde fue nuestra reserva. Lo que sí me decían mucho en México es: “Oye, qué valiente eres”. Y entonces fue, cuando me lo repitieron como doscientas veces, me pregunté: “¿Me tengo que empezar a preocupar?¿Tengo que tener miedo?”. Creo que me pasé la mano pero, bueno, así son las cosas. Dije lo que tenía que decir y no inventamos nada fuera de la historia-ficción, obviamente. Es una ficción basada en hechos reales… El informe de la fiscalía son 3.000 páginas. Y ahí habla todo el mundo. No tuve que entrevistar a nadie. Ya estaban entrevistados a lo largo de los años: el Presidente, el expresidente, el tal, el cual, todo el que tuvo algo que ver fue entrevistado y tú tienes los testimonios, básicamente del tipo: “Sí, yo estuve ahí presente. Sí hubo una cena. Sí se le amenazó pero no pasó nada, nunca supimos nada más”. O El Chileno (un personaje que, en la película, ofrece un testimonio muy importante) que decía: “Sí, yo estaba presente y oí cómo le decían eso” y fueron a Chile y lo entrevistaron. El guión está basado en el Informe de la Fiscalía pero, obviamente, sin tener pruebas son puras hipótesis y, ciertamente, alguna gente falleció. Al personaje del comandante Benítez le mantuve el nombre real. Este personaje fue asesinado y recibí un tuit de su hija y me dijo: “No sabes cómo te agradezco que hayas reivindicado la figura de mi padre porque siempre dijeron que era un lío de narcos y mi padre estaba investigando la muerte de Colosio”.

P: La verdad es que sí, es una película que pone a cada uno en su sitio hace justicia a una serie de investigadores que dieron su vida por dar con la verdad…

R: Claro, intentaron decir la verdad. Como dijo Hugo Rodríguez (coguionista) antes de la proyección, la película es un acto de civismo. Yo entiendo la patria como algo real, no como algo tan nacionalista o chauvinista, sino como un país al que pertenece uno… Sí tenemos como un deber y una responsabilidad, algo que crees que es lo correcto. Algo que ha faltado durante tantos años es que, como decíamos en México, teníamos un país en el que  nos escamoteaban la verdad, nos la ocultaban, no nos decían lo que había pasado. La Historia de México terminaba en la Revolución, en 1910, y yo estaba estudiando a finales de los setenta. 

P: Claro, ¿qué había pasado en esos sesenta años?

R: Exacto. Porque en la Revolución, todos murieron. Se decía: “A Zapata lo mataron. A Villa también lo mataron. A Carranza también lo mataron. A Obregón…” Y, de repente, leías la Historia no oficial y resulta que se habían matado entre ellos. A Carranza lo mató Obregón, a Villa lo mató Obregón, después mataron a Zapata y a Obregón… Y, entonces, te preguntas por qué nos contaron toda la historia. Y acabas diciendo una frase que es muy cliché y muy dicha: “Los pueblos que no conocen su Historia están condenados a repetirla”. Y creo que era importante, en términos de México, que conozcamos la Historia, sobre todo la nueva generación. Algo que me llamó mucho la atención es que, siendo un acto tan fuerte, que nos conmocionó a todos los que lo vivimos en el 94, los jóvenes no saben quién era Colosio. Estaba con un periodista muy famoso en México, que tiene un espacio en radio y televisión, y estábamos hablando del proyecto y su hijo, de 18 años, que estaba oyendo, pregunta: “¿Quién es este Colosio?”. Y es el hijo de este periodista, una persona educada…  Y eso nos hizo pensar: claro, la gente no tiene ni idea ya en este país de este tema cuando es algo tan fuerte como el asesinato de un candidato presidencial. Es, además, un momento en que el año anterior asesinan al cardenal Posadas, y ese año es la rebelión zapatista, el asesinato de Colosio, el asesinato de Ruiz Massieu y el “error de diciembre” que lleva a la devaluación del peso, con la salida de capitales que había empezado desde el movimiento zapatista y, después, caímos en un déficit imposible de pagar y en una devaluación brutal, de forma que nos tuvieron que salvar los Estados Unidos. O sea, fue un año en que cambió el país definitivamente y creo que fue el principio del fin para el partido en el poder porque seis años después perdió las elecciones y hubo esta alternancia que llaman y por eso pudimos hacer la película. Pero creo que era importante que se supiera esta historia, que fue en los noventa, o sea que no es tan lejana…

P: No sé si el personaje que interpreta Kate del Castillo (actriz conocida en España por protagonizar la serie “La reina del sur”, adaptación de la novela de Arturo Pérez Reverte) es real o de ficción y no sé si una circunstancia que le sucede (y que no vamos a revelar) es una especie de metáfora de la posibilidad de un nuevo México que se ve truncada por el asesinato de este candidato.

R: Sí, era en realidad una manera un poco simplista desde mi parte… Siento que es el personaje menos desarrollado. Me lo pidió Kate, que es mi amiga, yo lo intenté pero hay que ver la forma en que Kate se incorporó al proyecto. Yo iba a firmar el contrato y la productora me dijo: “Tú eres amigo de Kate. ¿Por qué no le pides que se incorpore?”. Yo pensé que me iba a decir que no. La llamo, estaba en Los Angeles, se lo digo y me responde: “Yo quiero trabajar contigo. Claro que voy”. Pero ponle más “carnita” al personaje”. Yo le respondí que lo intentaría y, entonces, la convertí en una periodista que fuera combativa… Un personaje complicado… Creo que para hacer justicia a Kate, le debería haber dado un personaje más complejo pero no tuvimos tiempo de construirlo y meterlo en la historia. Porque esa es la otra historia, la historia paralela a la del asesinato del candidato. Lo que sí tiene es esa relación de poder pensar en un futuro y tratar de hacer justicia, pero siento que ahí faltó algo. Es la eterna insatisfacción del director y que es para hacer un mejor cine y para hacer una mejor película. Pero siempre te gana el tiempo, te falta el tiempo, te falta el dinero y ese tipo de situaciones.

P: Colosio: El asesinato se trata de una coproducción de México y España. Por nuestro país participa Antonio Chavarrías, Productora Oberon… Evidentemente, ello abre expectativas a que la película tenga una buena distribución en España.

R: Efectivamente. La idea es que el estreno se produzca el 21 de junio de este año y hacer una campaña al respecto. También, yo tengo unas funciones en Estados Unidos y esperamos tener un mínimo lanzamiento en Chile y Colombia. La película ya hizo su viaje en México. No sólo fue la más taquillera, la que tuvo más espectadores sino también la que tuvo más venta de DVDs y más descargas. Por todos lados, una película que fue muy vista y que se vendió mucho. Y que la gente la sigue viendo. Creo que eso es importante. Siendo el cine algo tan efímero, me gusta y me encanta la idea de que la película pueda tener una vida más larga. Cuando haces estas películas históricas, te vuelves una referencia lo que es una gran responsabilidad porque te pueden acusar de todo. Pero tú tienes la responsabilidad de contar la historia de tu país y, de repente, lo que hiciste tiene una trascendencia y se va a seguir viendo. De modo que existe una responsabilidad sobre qué tipo de historia estás contado, sobre qué tipo de superchería te puedes estar inventando y ahí es donde para mí fue un reto y fue una responsabilidad y estoy muy contento con el resultado.

P: Carlos, muchas gracias por tu amabilidad con hablar con nosotros y mucha suerte con la película en España y mucha suerte con el jurado del certamen, a ver si podéis llevaros un premio importante.

R: Sería genial. Pero ya estamos muy contentos con haberla traído y haber cruzado fronteras.

 





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